Papeleros

desde 1527

El legado milenario del papel

El papel ha sido un medio fundamental para la comunicación y la difusión del conocimiento a lo largo de los siglos. Desde su descubrimiento en China, en el s. II, hasta su influencia en Europa, especialmente con la invención de la imprenta en 1440, el papel se ha convertido en uno de los descubrimientos más importantes de la humanidad, siendo testigo de la transformación de la cultura oral en escrita, conectando historias e ideas a lo largo del tiempo.

1527

Los orígenes

El papel ha sido un medio fundamental para la comunicación y la difusión del conocimiento a lo largo de los siglos. Desde su descubrimiento en China, en el s. II, hasta su influencia en Europa, especialmente con la invención de la imprenta en 1440, el papel se ha convertido en uno de los descubrimientos más importantes de la humanidad, siendo testigo de la transformación de la cultura oral en escrita, conectando historias e ideas a lo largo del tiempo.

1760

Cal Jan

La historia del oficio papelero de la familia Valls la encontramos una vez terminada la Guerra de Sucesión en uno de estos tres molinos, el llamado Molí del Mig. En 1760 su propietario, Antoni-Joan Rovira, arruinado, vendió los molinos al marqués de Llió y más tarde, en la segunda parte del siglo XIX, a Joan Valls, quien bautizó el molino como Cal Jan y emprendió su trayectoria en el mundo de la fabricación de papel.

s. XIX

REVOLUCIÓN TECNOLÓGICA

Durante el siglo XIX, la industria papelera vivió una profunda transformación marcada por la necesidad de aumentar la productividad y encontrar nuevas materias primas. Pere Valls se sumó a este proceso de innovación apostando por la modernización de los sistemas de fabricación. La introducción de maquinaria permitió superar las limitaciones de la producción manual y situó a la empresa en una posición líder dentro del sector. Pese a que la búsqueda de nuevas fibras para sustituir a los paños de algodón seguía siendo un desafío, la mecanización significó un primer gran paso hacia una producción más eficiente y competitiva.

s. XX

Adaptarse a los nuevos tiempos

A principios de siglo XX, Pere Valls afrontó uno de los cambios más significativos de su trayectoria: la sustitución de los trapos viejos por la celulosa de madera en la fabricación de papel. Lejos de quedarse atrás, la empresa supo adaptarse a esta innovación, incorporando nuevos procesos y tecnologías para mantener la calidad y la eficiencia en la producción. Este espíritu de adaptación y mejora constante ha sido clave para el crecimiento y consolidación de la empresa a lo largo de los años.

s. XXI

Tradición e innovación

Con más de tres siglos de trayectoria, Pere Valls ha crecido sin perder de vista sus orígenes para consolidarse como referente en el sector papelero. Su vocación de vanguardia ha llevado a incorporar tecnología de última generación 100% sostenible, lo que permite garantizar un sello identitario basado en la ecología, la versatilidad y la exigencia.
Casi 500 años después, Pere Valls sigue evolucionando constantemente para fabricar uno de los papeles reciclados más sostenibles del mundo.